A fines del año pasado comenzaron a circular noticias acerca de un nuevo virus que estaba afectando a la población de Wuhan, una moderna ciudad de China. Parecía algo muy lejano para nosotros, en el sur de Sudamérica y yendo hacia el verano y a las ansiadas vacaciones. Luego, fuimos testigos de la explosión de casos en Italia y otros países de Europa y, en tres meses aproximadamente, nos cambió la vida, con más de 6 millones de contagios y  400.000 muertes en todo el mundo de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud. Claro, hoy los virus viajan en avión y recorren el mundo en tiempo record. Los gobiernos respondieron de diferentes maneras a esta pandemia: en algunos países no se tomaron medidas que modifiquen el normal desarrollo de la vida, lo cual condujo a un aumento muy rápido de casos y muertes en su población, mientras que en otros como Argentina se implementaron medidas rápidamente, como el distanciamiento social, prohibición de circulación dentro del  país, cese total de actividades (excepto las esenciales) y el cierre de fronteras. Ante la falta de una vacuna, éste es el método más efectivo para combatir al Covid-19. Y nos guardamos rápidamente en nuestros hogares, muy asustados al principio. Luego del caos de la primera semana, en poco tiempo hemos aprendido multiplicidad de formas diferentes de trabajar, de relacionarnos, de vivir.
Enseñar de manera virtual ha sido un desafío, que nos tiene muy ocupados pero que nos abre nuevas perspectivas y amplía nuestros horizontes a la hora de relacionarnos con los alumnos. No es lo mismo hacer un ejercicio en el pizarrón que desarrollarlo por zoom, skype, jistsi, entre otras plataformas a las cuales nos hemos adaptado. O corregir un manuscrito con los becarios de la misma manera, para que se convierta en un paper (si es Q1 mucho mejor). Lo mismo para trabajar con el personal administrativo, realizar las reuniones de Consejo: pero creo que hemos salido muy airosos de estos desafíos. Todos pusieron lo mejor de sí mismos y ¡continuamos funcionando!  Considero que a largo plazo, estas formas alternativas de trabajo serán beneficiosas.

Marianela Morales

¿Qué es la rizosfera? Es la zona del suelo que rodea a la raíz, estrechamente asociada e influenciada por ella. Se encuentra habitada por una gran diversidad de microorganismos (virus, bacterias, hongos y algas) y también por micro y mesofauna (protozoos, nematodos, insectos y ácaros), organismos que en su conjunto forman el “microbioma rizosférico”. La rizosfera es uno de los ecosistemas más importantes y complejos por su extensión y contribución al funcionamiento de todos los ecosistemas terrestres, y en última instancia, al equilibrio de la biósfera en su conjunto. Sin embargo, esta dimensión de la biósfera es poco conocida fuera del ámbito científico de la ecología microbiana de suelos, quizás por la enorme complejidad que implica estudiar sus tres componentes: planta, suelo y microorganismos. Es una zona de interacción única y dinámica entre las raíces de las plantas y los microorganismos del suelo, si tenemos en mente que  un gramo de raíz puede contener más de 1011 células y más de 30.000 especies de procariotas. Esas interacciones pueden ser perjudiciales o beneficiosas para la planta e influir en su crecimiento, nutrición y desarrollo, en la susceptibilidad a las enfermedades, la dinámica de los nutrientes, metales pesados y compuestos químicos contaminantes.
Tan estrechas son las relaciones entre las raíces de las plantas y su microbioma, que hoy en día se considera que el complejo sistema de comunidades microbianas asociadas a la planta es su “segundo genoma”. Para entender mejor este concepto se suele hacer una analogía con el cuerpo humano, en donde la microbiota intestinal es considerada el segundo genoma del organismo. ¿Cómo se establecen estas íntimas relaciones entre plantas y microbios? Las raíces exudan los productos de la fotosíntesis (llamados rizodepósitos) que sirven como alimento para los microbios. ¿Y por qué lo hacen: será por “interés”? Pues bien, se desconoce aún si las plantas usan los exudados para buscar “intencionalmente” la ayuda de ciertos microorganismos (como por ejemplo, tricomas que protegen de otros hongos patógenos, o rizobios que ayudan a tomar el nitrógeno), o si lo hacen simplemente como una “descarga” sin ningún propósito inmediato.
Lo que sí sabemos es que la composición y funcionalidad del microbioma rizosférico se ve afectada por la especie vegetal, la etapa de desarrollo y el estado de la planta, el tipo de suelo y las prácticas agrícolas (riego, labranzas, cultivos, agroquímicos, etc.). En síntesis, conocer y entender el funcionamiento del microbioma asociado a la planta es fundamental para mantener la sustentabilidad agrícola y ambiental. 

rizosfera

* Ing. Agr. Marianela Morales, becaria doctoral CERZOS.

María Sol Villaverdeengorde

La producción y el consumo de carnes en Argentina han experimentado fluctuaciones a lo largo del tiempo, observándose una tendencia de aumento en la producción en la última década. En el año 2017, el consumo de carne bovina por persona representó el 50,1% del total de carnes consumidas, es decir, 59 de 118 kg totales. Sin embargo, la medicina moderna asegura que el principal causante de enfermedades cardiovasculares y aterosclerosis corresponde a la ingesta desbalanceada de colesterol y grasas. Es por ello que los profesionales de la salud recomiendan reducir el consumo de ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans y colesterol (presentes principalmente en la proteína de origen animal) y recomiendan el consumo de ácidos grasos insaturados (presentes mayoritariamente en aceites vegetales y pescado).
Recientemente se ha descubierto que no todos los ácidos grasos saturados tienen el mismo impacto en el colesterol sanguíneo. Algunos tienen efecto neutral sobre la concentración de este metabolito en sangre y otros mejoran la relación entre el colesterol total y el colesterol HDL “bueno”. Por otra parte, el consumo de carne magra ha colaborado en la reducción del colesterol total y el LDL “malo”, tanto en personas saludables como con hipercolesterolemia.
La carne roja es una fuente importante de aminoácidos esenciales, vitaminas A, B6, B12, D, E y minerales como hierro, zinc y selenio. Las grasas ingeridas con el consumo de carne son una importante fuente de energía y facilitan la absorción de las vitaminas liposolubles (vitaminas A, D, E y K).

Juan Manuel Rodrigo

no somos lo que fuimos ni seremos ....Existe la creencia de que los genes que heredamos nos determinan y estaremos atados a ellos para toda la vida, aunque en realidad esto no es tan así. Cada individuo es responsable de sus genes y puede determinar su propio futuro, e inclusive, el de sus hijos.

El genoma se hereda en el momento de la fecundación y se copia en todas las células. Sin embargo, la herencia génica no es un destino inexorable, el ambiente y nuestros hábitos alteran el funcionamiento de los genes a lo largo de la vida. Y eso es precisamente lo que estudia la epigenética.
Hay factores ambientales que actúan como una tecla, prendiendo o apagando "etiquetas" de nuestro genoma provocando que éste se relaje o se comprima. Si el ADN se relaja o "desenrolla", los genes se activan y se expresan; mientras que si la conformación del ADN se comprime, se "apagan" y no hay expresión génica. El epigenoma es el conjunto de señales químicas que se encargan de encender o apagar los genes sin alterar su secuencia.
Al momento de la fecundación nuestro genoma está completo, pero el epigenoma recién comienza a moldearse. Factores como la dieta, el ejercicio o cada decisión que tomemos de aquí en más, determinarán nuestro futuro. Por ejemplo, se han observado diferencias epigenéticas en genes involucrados en la respuesta inmunológica dependiendo del modo de nacimiento. Durante el parto vaginal el feto está expuesto a un mayor nivel de estrés que lo prepara para la vida futura, esta activación de los sistemas de defensa no ocurre cuando el parto es mediante cesárea.
Estudios científicos han demostrado que la práctica de meditación desencadena alteraciones epigenéticas, principalmente en genes objetivo de fármacos anti-inflamatorios y analgésicos. También, se ha observado que las marcas epigenéticas están fuertemente asociadas al estrés, principalmente en genes asociados a la respuesta inmune.
Las variaciones epigenéticas explican por qué los gemelos idénticos son más diferentes a medida que van creciendo. El modo de vida que lleven esculpirá un patrón epigenético diferente, es decir, aunque sean genéticamente iguales tendrán fenotipos (apariencias) diferentes. 
Debido a su carácter sésil, las plantas desarrollaron un epigenoma mucho más complejo y dinámico que les confirió plasticidad para adaptarse a cambios ambientales.
La epigenética afecta cualquier aspecto de nuestra vida vinculando nuestro pasado, presente y futuro de una manera anteriormente inimaginable, demostrándonos que nuestros hábitos y forma de vida no solo tendrán consecuencias sobre nuestra salud, sino que también tendrán un impacto en nuestra descendencia.
Tenemos control sobre nuestra vida, ¡aprovechémoslo!

 

*Dr. Juan Manuel Rodrigo, profesional adjunto CERZOS.

Jimena Gallardo, Cristian Andrés Gallo, Diego Zappacosta y Viviana Echenique

A la hora de realizar una investigación, es fundamental contar con métodos simples, cuali o cuantitativos, que faciliten las tareas y permitan ahorrar tiempo, esfuerzos e insumos. Para la determinación precisa del modo reproductivo de Eragrostis curvula es menester utilizar técnicas citoembriológicas, que son laboriosas, requieren de la colección de sacos embrionarios en los estadíos adecuados y, por lo tanto, consumen tiempo. Es por ello que en nuestro estudio, se vislumbró la posibilidad de aplicar técnicas de minería de datos (datamining), utilizando algoritmos de aprendizaje automático, a fin de determinar la posibilidad de predecir el modo reproductivo de E. curvula en base a la presencia o ausencia de un marcador molecular.

Eragrostis curvula, vulgarmente llamada pasto llorón, es una planta originaria de Sudáfrica, naturalizada en zonas semiáridas y de suelos arenosos de Argentina, donde se la ha utilizado como forrajera y fijadora de médanos. Nuestro grupo de trabajo la utiliza como especie modelo para el estudio de su modo reproductivo, que puede ser sexual o por apomixis.  En la reproducción sexual la formación de semillas se logra a partir de la unión (fecundación) de los gametos femeninos y masculinos, generando progenies de plantas genéticamente diversas. En la apomixis, en cambio, no hay intercambio de gametos, ya que los embriones de las semillas se forman a partir de la ovocélula misma, que no experimenta reducción meiótica, por lo tanto contienen embriones genéticamente idénticos a la planta madre. Esta forma de reproducción clonal por semillas puede aportar múltiples beneficios para el mejoramiento genético vegetal, a través de la obtención de híbridos permanentes, preservando caracteres multigénicos complejos y fijando características deseables a través de la semilla. Su introducción en maíz, trigo, arroz, sorgo y otros cultivos permitiría propagar híbridos en forma clonal, perpetuando el vigor en forma indefinida.

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